Despedida
Mantenía su cara pegada al vidrio, como si eso pudiera hacerla regresar. Su respiración empañaba los altos pastizales que se podían observar a lo lejos, mientras las lágrimas empañaban sus ojos. Recordaba una y otra vez su rostro detalle por detalle, como si este acto fuera su mayor vicio. Desde la leve curvatura de sus labios hasta sus larguísimas pestañas, que le hacían cosquillas en sus noches más tristes; le contaban como flechas cayendo justo en su corazón que ya no eran suyas. Tal vez nunca encontraría alguien que pudiera reemplazarla. Es que ella era tan única, tan especial, tan ella como ninguna; parecía totalmente imposible que haya alguien que se le parezca una pizca. Por eso mismo nunca podría reemplazarla, nadie podría ocupar ese lugar si era dejado justamente por ella. Pero ella ya no estaba. Y, claro estaba, no regresaría nunca. Por más que llorara, gritara y se le partiera el alma, ella no volvería. ¿Qué hacer frente a esto? ¿Resignarse a otra, solo con la remota posibilidad de que fuera ella? ¿Y si fuera ella? ¿Qué haría? ¿Le diría que fue todo para él, cada uno de sus suspiros contenidos, sonrisas gigantes y brazos siempre abiertos? ¿O simplemente reviviría la historia esperando que ella se vaya y lo olvide? ¿Sería capaz de reconocerla, rememorarla tal cuál es? ¿O le pediría que repitiera mil y una vez cada uno de sus secretos, esperando encontrar nuevamente esa chispa que hizo que supiera que ella era quien estaba buscando? Por más que él se haga todas estas suposiciones, está seguro en el fondo de una cosa: ella no volverá y aunque no quiera admitirlo ya conoce esta historia como la palma de su mano.

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Primer escrito propio :)

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Que inspiración! Felicitaciones!
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